martes, 6 de abril de 2010

LA TUTELA JUDICIAL EFECTIVA

Consagrada en nuestra constitución, la tutela judicial efectiva implica la posibilidad que tiene todo venezolano de acceder antes los órganos encargados de la función jurisdiccional para satisfacer sus pretensiones jurídicas, y que sean sometidos a un proceso verdaderamente eficaz. Lastimosamente, la tutela judicial efectiva no se verifica en el país en un porcentaje realmente preocupante.
La tutela judicial efectiva se encuentra consagrada en el artículo 26 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que nos habla del acceso a los órganos jurisdiccionales para hacer valer nuestros derechos e intereses (inclusive los colectivos y difusos), y en especial a obtener una pronta decisión. Pero es necesario concebir una ampliación de la tutela judicial efectiva relacionándola con el debido proceso, pues es siempre necesaria la concatenación de un concepto con el otro, por cuanto no son independientes entre sí, sino que comportan una unidad esencial en la labor de administración de justicia, pues sin debido proceso no hay tutela judicial efectiva y viceversa.
Pero nuestro sistema de justicia presenta muchas falencias que obstruyen la consecución de los fines establecidos en la Constitución, pues se carece de las garantías materiales que aseguren una "tutela judicial efectiva" ya sea por falta de personal, retardos innecesario, excesos de días no hábiles, entre muchas otras razones. Así que cualquier ciudadano que quiera acudir a un órgano jurisdiccional debe estar dispuesto a someterse al suplicio procedimental y esperar largos años para la obtención de una decisión definitivamente firme a efectos de poder ejecutar la misma. Por supuesto que existen miembros del poder judicial que realizan un gran esfuerzo por abstraerse de la regla general que invade nuestros Tribunales, Fiscalías del Ministerio Público, etc.
Pero hoy día existe un requisito fundamental para ser sometido a un proceso sin dilaciones, en el que se cumplan los lapsos, e inclusive ser juzgado en tiempo record (a la venezolana); esto es, ser opositor al régimen revolucionario venezolano, el supuesto de hecho fundamental es haber cometido algún acto que pueda ser considerado delictivo por la representación fiscal (no basta cometerlo, pues con la mera intención puedes ser juzgado). Si esta situación se verifica en la realidad, es seguro que el ciudadano opositor será juzgado con celeridad, la que desearían muchos inocentes (y culpables) que duran años en prisión esperando una sentencia, pero por ser delincuentes comunes y no opositores que representan una traba a los objetivos del régimen, no GOZAN DE ESE PRIVILEGIO que es la garantía del cumplimiento de los derechos constitucionales, como lo es LA TUTELA JUDICIAL EFECTIVA...
Así que puedo recomendarle al ciudadano que ha sido víctima de un delito, que busque la manera de darle tinte político a su situación, pues parece ser la única manera en que el sistema de justicia, completo, va a obtener una movilidad impresionante, digna de un poder judicial ejemplar. De igual manera, aquel ciudadano privado de su libertad, justa o injustamente, debería manifestar abiertamente su oposición al gobierno nacional (cierta o no), para que sea juzgado rápidamente. Eso si, le garantizo que no va a obtener una decisión favorable, simplemente obtendrá velocidad en la misma, cero justicia, simple tutela judicial efectiva, efectivamente injusta.
Si no me cree puede revisar los archivos de los expedientes judiciales de los muchos presos políticos del régimen, que ha cambiado hasta la categoría de ciudadanos, en aras de su cometido.
No me queda más por decir, simplemente que la resistencia se puede hacer desde las letras, pero nunca dejemos de lado la voz, ya que no se puede callar ante lo intolerable.

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