viernes, 5 de mayo de 2017

LA CONSTITUCIÓN DEL 99: ¿la niña de los ojos de Chávez? ¿En serio?

Hace unos meses expresé la necesidad de un nuevo pacto social, para establecer nuevas bases sobre las cuales construir una democracia sostenible en Venezuela. En dicho texto, dije que la Constitución del 99 había muerto de inanición y en su incapacidad de hacer balances institucionales dentro de sus poderes, haciendo expresa mención a las falencias de controles, mal federalismo o el adefecio jurídico de la Sala Constitucional. Sin embargo, esta idea del nuevo pacto social ha sido tomada como caballito de batalla por parte del monstruo que gobierna el país. El chavismo, padre de la Constitución de 1999, encuentra en la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente (o prostituyente, Ramos Allup dixit) una posibilidad de ganar espacios, tiempo, evitar elecciones o, también, su propia tumba.
Sigo creyendo en que uno de los pasos para la transición debe pasar por un nuevo pacto social, pero eso no significa que esté de acuerdo con que la iniciativa de ese nuevo pacto social parta de la presidencia, que adolece de ilegitimidad: ab initio y de ejercicio. Incluso, creo que la vía de la Reforma pudiese corregir ciertos desaciertos y no todo supone una constituyente (incluso, el planteamiento verbal de Maduro califica para Reforma). Pero lo que estamos presenciando es el principal y más grande fraude constitucional de la historia nacional, sustentado a su vez en la poca claridad de la Carta Magna y en los poderes de la Sala Constitucional, que seguramente interpretará en favor de la iniciativa de Maduro, antes las dudas planteadas.
Este post no va de analizar la Asamblea Constituyente ni el Poder Originario, ya han dicho lo suyo los expertos más calificados, no solo por sus conocimientos sino por su trayectoria, y solo voy a afirmar: iniciativa no es lo mismo que convocatoria y que la única forma de ejercicio del sufragio es la universal, directa y secreta, porque la Constitución no es un cúmulo de normas aisladas que se interpretan individualmente, no, es un cuerpo sistémico integrado de forma lógica y unitaria. Así que no hay manera de que la convocatoria de la ANC provenga de la presidencia, pues solo tiene iniciativa. Ratifico así, lo dicho por Hernández, por Brewer, por Haro, por Carrillo, entre muchos otros buenos abogados que han dado su opinión.

El presente documento tiene una finalidad, levantar mi voz de protesta y asombro en contra del discurso que se pretende instaurar sobre que la Constitución de 1999 es la hija de los ojos de Chávez y que se está asesinando su legado. Si la Constitución de 1999 fue hija de Chávez, entonces Hugo Chávez fue el principal maltratador de su hija, pues la ruptura del orden democrático consagrado por ella provino de Chávez, ¿o es que la memoria histórica nacional es tan corta para olvidar que cuando los límites democráticos derivados del corte liberal de la Constitución fueron obstáculo constante para el desarrollo del proyecto autoritario del chavismo?
No seré fanático de la Constitución del 99, pero no puedo objetar ni su corte liberal, ni su carácter democrático y menos aún su legitimidad. Por ende, como venezolano, debo decir que fue su padre el principal vejador de la niña, la bicha. Y espero poder citar una serie de actos llevados a cabo contra su propio espíritu liberal y democrático, que demuestran que el hilo constitucional se fracturó por obra de la mano zurda ungida de Hugo, así como que la Constitución fue un obstáculo, por su propio corte liberal, y que fue poco a poco removido para pasar de una democracia novel, a un autoritarismo competitivo, hasta ser letra muerta bajo la mano autoritaria de Maduro.
Advierto, no es sino una enumeración de casos importantes que son apenas porción de las vulneraciones constitucionales.[1] Puedo empezar con el dictamen de la ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, abiertamente inconstitucional, pero constitucionalizada con la venia de los magistrados de un Tribunal Supremo de Justicia politizado a partir de la reforma de su estructura del 2004.[2] Esta norma afecta considerablemente la libertad de expresión e información y asume potestades discrecionales para el Estado en materia de control y censura. Es la norma reina que ha propiciado la censura previa y la obscuridad en la información dentro del país, y no es de Maduro, no, es de Chávez, y es inconstitucional. Igualmente la denominación de Bolivariana de las Fuerzas Armadas, es una figura no contemplada en la Constitución, así como ocurre con las milicias, y también con los consejos comunales. Todas obras de Chávez y en franca oposición a la Constitución. También tenemos una historia de horror en el caso de las expropiaciones de la propiedad privada, cuyo resultado fue confiscatorio, porque en la mayoría de los casos no hubo pago de justiprecio, y en muchos otros ni siquiera hubo debido proceso, ambos garantías constitucionales democráticas fundamentales. Más de 3 millones de hectáreas habían sido expropiadas en 2012,[3] y no hay constancia de pagos salvo aquellos que se refieren a casos emblemáticos de interés internacional, como los de EXXON MOBIL y CEMEX.
María Emilia Rebollo,[4] afirma que para 2016, no habían "estadísticas oficiales en las que se especifique la cantidad de terrenos que fueron tomados, si bien se estima en base algunas declaraciones públicas de funcionarios del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras (MPPAT) y del Instituto Nacional de Tierras (INTI) que los predios serían 1.200, es decir, 5,7 millones de hectáreas." No olvidemos el caso  de Franklin Brito, quien murió por la omisión constitucional de Chávez de escuchar los justos reclamos del hacendado, quien emprendió una huelga de hambre que culminó en fatalidad. De esta forma, la confiscación asumió la forma de expropiación, y esto es obra de Chávez, y es inconstitucional, junto con las leyes impulsadas por el Parlamento que legalizaron estas acciones mediante la imposición de declaratorias de utilidad pública previas, que permitían la toma de posesión de los fundos afectados, así como de empresas y bienes.

Bajo el mandato de Chávez también se propició la estructuración ad hoc de los poderes públicos, como es el caso del Poder Electoral, con una decisiva influencia del Poder Judicial, con la única intención de subvertir los debates y procesos democráticos que podrían llevarse en un parlamento para la designación de sus miembros. Siendo caballo de batalla la presencia de miembros confesos del Partido de Gobierno dentro de la misma directiva del ente encargado de los procesos electorales, es imposible recordar el activismo político de Jorge Rodríguez o de Socorro Hernández. Eso es inconstitucional, y provino de la mano de Chávez, esa mano que tanto vejó a la Constitución. También una táctica disuasoria para quienes empezaron a desconfiar más y más de la imparcialidad del ente encargado de los procesos electorales.

Por supuesto que muchas de las conductas del chavismo fueron propiciadas por errores de la oposición, como el dejar en manos del oficialismo la Asamblea Nacional, lo que permitió disfrazar de legalidad la inconstitucionalidad, pero esto no obsta para calificarlas de constitucionales. Chávez subvirtió el contenido de las leyes habilitantes, que sólo podrían versar sobre ciertas materias, y el Parlamento le otorgó poderes ilimitados a través de leyes habilitantes, excediendo de los límites constitucionales, permitiendo que el otrora líder de la revolución izquierdista, impusiera más de 200 leyes de lo más variopintas, inclusive en materias de reserva legal. De tal forma que la revolución no es solo un entramado político e ideológico, sino también un berenjenal jurídico que da todo menos seguridad jurídica.

Estos son solo ejemplos puntuales, que junto con la Reforma perdida, y luego incorporada mediante una Enmienda y leyes sucesivas. La gente negó las reformas propuestas, como la reelección indefinida y la denostación del pluralismo político por un  socialismo impuesto, pero Hugo Chávez se encargó de maniobrar los hilos del poder para incorporar todo mediante la Enmienda y leyes inconstitucionales. No podemos olvidar que cuando Antonio Ledezma ganó democráticamente la Alcaldía Mayor, Hugo Chávez nombró un cargo burocrático paralelo, para vaciar de competencias el periodo constitucional de Ledezma. Así, de la nada, y contra la Constitución apareció Farias, como Jefa de Gobierno del Distrito Capital,[5] bajo la figura de la la Ley Especial sobre la Organización y Régimen del Distrito Capital. Pero sus actos inconstitucionales fueron más allá, incluso contra sus propios copartidarios, como la oscura acción respecto del gobernador de Apure, J. Aguilarte, quien “renunció”, o como decimos los venezolanos “lo renunció Chávez”, asumiendo sus funciones Ramón Carrizales, contra toda norma de derecho.[6]

Así que contribuyamos al cambio, no hablemos de las acciones de Maduro como una traición a Chávez, no seamos falsos, que la Constitución y el hilo constitucional democrático está quebrado desde hace mucho. No aportamos nada positivo, si no contamos los hechos de forma veraz. Llamamos a la Constitución del 1999 la obra de Chávez cuando fue el primer promotor de la inconstitucionalidad, que siempre que sintió que la democracia obstruía su proyecto político, y no dudó en violar la Norma Normarum, a su antojo, como cualquier megalómano lo haría para mantenerse en el poder.
Maduro es tal como Chávez, pero sin carisma y apoyo internacional. Por supuesto que a esta entrada le falta profundidad en normas y leyes, pero es una entrada de blog, que da elementos suficientes para que cada quien indague sobre el mito de Chávez.

ME FALTARON MUCHAS VULNERACIONES CONSTITUCIONALES, ¡¡escribe las que consideras pertinentes en los comentarios!!



[1] Asdrúbal Aguiar escribió sobre estos temas con amplia documentación, véase: Aguiar, A. (2012), Historia Inconstitucional de Venezuela (1999-2012), Caracas: Editorial Jurídica Venezolana. Disponible en línea en:  http://allanbrewercarias.net/Content/449725d9-f1cb-474b-8ab2-41efb849fea9/Content/II.5.55.pdf
[2] Entre 2004-2013, el Tribunal Supremo de Justicia no dictó ninguna sentencia en contra del Gobierno. Esa fue la conclusión a la que llegó un grupo de juristas entre quienes figuran Antonio Canova, Luis Alfonso Herrera, Rosa Rodríguez y Giuseppe Graterol, tras analizar 45.474 sentencias de las salas Constitucional, Político Administrativa y Electoral. Fuente: http://runrun.es/nacional/venezuela-2/251454/los-13-records-mundiales-del-comandante-galactico.html
[4] Rebollo, M. (2016), La revolución que no fue: las tierras expropiadas en Venezuela, improductivas. Ámbito.com [en línea], disponible en: http://www.ambito.com/827537-la-revolucion-que-no-fue-las-tierras-expropiadas-en--venezuela-improductivas
[5] Así lo reportó BBC MUNDO en 2009:
  http://www.bbc.com/mundo/america_latina/2009/04/090415_0912_chavez_caracas_amab.shtml
[6] Para ahondar en ello Tal Cual publicó esta nota en febrero de 2011: http://www.talcualdigital.com/Nota/48379/una-renuncia-polemica

1 comentario:

  1. Muy buen análisis Pedro. Como bien lo dices falta mucho que contar pero sería necesario escribir un libro para hacerlo.
    No podemos dejar de mencionar la forma como Chávez en el 2002 despidió arbitrariamente a cientos de empleados de la industria petrolera sin pago de prestaciones, violando las leyes laborales o como dio órdenes al poder judicial para condenar a policías cuyo único delito fue defender a un pueblo que clamaba por justicia.
    Seguiremos a la expectativa para ver cuantas violaciones más se harán a la Constitución y las leyes.

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