Ir al contenido principal

SOBRE LIBERTAD DE CÁTEDRA

Hace poco debatí con un estudiante sobre las formas y procederes de algunos docentes de la universidad. Él satanizaba la libertad de cátedra según lo percibí, por tratarse de un sistema que se presta para el abuso del poder por parte de los docentes universitarios, así que decidí tomarme un tiempo para escribir sobre ello.
La libertad de cátedra habilita al docente universitario para enseñar y debatir sin verse limitado por doctrinas instituidas.
El presupuesto de la libertad de cátedra es la autonomía universitaria, que implica que el docente universitario lo es por su capacidad y manejo de la materia asignada para dictar.
Así, tenemos que la libertad de cátedra, se aplica al nivel universitario por cuanto en los niveles de educación básica, media y diversificada, el papel del docente está determinado por los planes de estudio establecidos por la autoridad competente, cosa que no sucede, a rajatabla, en materia de educación superior.

La libertad de cátedra implica
:
1. La institución no puede imponer al profesor la obligatoriedad de un método de enseñanza, se debe otorgar al docente universitario la posibilidad de expresar las ideas y convicciones que el mismo asume
como propias, en relación a la materia objeto de ense­ñanza.
2. No puede ser sometida la actividad docente a una previa censura, puesto que esto iría, evidentemente en contra de esa libertad que va determinada por principios y valores que posee el docente.
3. El profesor universitario puede determinar, de forma libre el con
tenido de las enseñanzas así como el método de expo­sición a utilizar. Esto sin perjuicio para el centro educativo de establecer políticas de orientación peda­gógica. Pero esa potestad debe ser compatible con la libertad del profesor, de tal forma que no quede anulada.
El problema de la autonomía o libertad de cátedra se presenta cuando el alumno siente cercenada su dignidad. En muchas ocasiones se reciben quejas de maltratos verbales por parte del docente, inclusive yo, sin tener la intención de vejar la dignidad del alumno he proferido palabras que pueden ser interpretadas como insultantes, o hirientes; y estas quejas no deben dejarse pasar en nombre la libertad de cátedra, deben ser abordadas y solventadas.
Al respecto quizá lo que debe especificarse es que sobre la libertad de cátedra deben prelar dos principios: en primer lugar el respeto de la dignidad humana, puesto que la posición docente, si bien implica una superioridad académica, no te hace superior como persona a quien estás enseñando, y en segundo lugar, los cánones establecidos como mínimos en el pensum de estudio de la carrera, referidos a la materia a dictar, por cuanto es el criterio estipulado por las autoridades en cuanto al contenido mínimo que debe manejar todo profesional al recibir el título académico de la carrera respectiva.

La libertad de cátedra nos otorga posibilidades de corrección, instrucción, sanción, así como decidir la forma apropiada de evaluación. Muchas de ellas a veces chocarán con los modelos de conducta que tienen los alumnos quienes son más idealistas y pasionales respecto al ejercicio de sus derechos, y creen que la libertad del profesor atropella su dignidad, por lo cual es necesario establecer los límites al ejercicio de la libertad de cátedra a la hora de considerar que la misma ha cruzado la delgada línea de la potestad correctiva-sancionadora y se ubica dentro del abuso-vejamen del derecho ajeno, por cuanto, no todas las situaciones ameritan pasividad del docente ante la conducta inapropiada del alumno, así como todas las situaciones no implican que se esté cercenando el derecho del estudiante a un trato digno, o no todas las actitudes correctivas del docente son amparadas por su libertad de cátedra, por lo que no debe permitírsele caer en el ámbito del insulto o degradación de la condición del alumno.
A la hora de sancionar una conducta inapropiada del docente, es necesaria la imparcialidad y capacidad del órgano decisor, que le otorgue confianza al estudiante sobre la protección de sus derechos, pues el estudiante suele temer a la denuncia por considerar que el profesor va a estar siempre amparado por la institución; y debe ser capaz de otorgar garantías al docente sobre el ejercicio de su labor conforme a la libertad de cátedra, pero que, con propiedad sea capaz de sancionar los excesos de parte de quien en condición de superioridad, abuse de la misma para cometer actos que degraden la dignidad del ser humano, entendiendo que en el ámbito de la docencia, la actividad en sí puede estar imbuida de un alto grado de subjetividad, por cuanto una palabra mal interpretada puede prestarse para una queja sin fundamento.
Creo que lo principal es el respeto, el profesor capaz debe ser respetuoso con sus pupilos, pero ellos deben comprender que la figura del profesor universitario lleva consigo una carga que implica el deber de respetarlo y escucharle, por cuanto, si bien las nuevas corrientes abogan por una preparación pedagógica de todo docente universitario, el criterio primordial que lo hace merecedor de esa posición no es su capacidad pedagógica, sino el conocimiento que tiene sobre la materia que imparte.
Al respecto podré decir, que mi mejor profesor durante la carrera de derecho, no era ortodoxo en su métodos de enseñanza, no dudaba en gritar o reprimir cuando era necesario, detestaba que sus alumnos tomaran apuntes, pues decía que estábamos ahí para oír y luego complementar con los libros de la bibliografía, en los exámenes orales bastaba con una pregunta, porque el que había estudiado salía bien con una o mil preguntas, y le molestaban los estudiantes que se limitaban a calentar el pupitre durante la clase. Sobre esto es importante recordar que el profesor universitario nos prepara para la realidad profesional, plagada de injusticias y momentos duros que no podemos asumir si no tenemos un carácter forjado, si no aprendemos a sobreponernos a los momentos difíciles, si no aprendemos a levantarnos ante algo que nos hiere o duele para afrontar la realidad, y eso a veces es más importante que criterios pedagógicos.

Comentarios

  1. La libertad de cátedra es “es la libertad de enseñar y debatir sin verse limitado por doctrinas institucionales, la libertad de llevar a cabo investigaciones, difundir y publicar los resultados de las mismas, la libertad de expresar libremente la propia opinión sobre la institución o el sistema en el que se trabaja, la libertad ante la censura institucional y la libertad de participar en órganos profesionales u organizaciones académicas representativas
    Los felicito, buen aticulo.
    MAS INFO: http://informesuniversitarios.com/archives/286

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

ENFITEUSIS

Definición: Es un derecho real y perpetuo en cuya virtud, el titular (enfiteuta) puede usar y disfrutar de la cosa ajena de la manera más amplia, salvo dos obligaciones substanciales de conducirse como se conduce en su casa un buen padre de familia, y de pagar una renta o pensión anual. Se trata entonces de un derecho sobre cosa ajena, que se aproxima al derecho de propiedad. Puede recaer sobre cualquier tipo de bien, mueble o inmueble, pero en la práctica sólo lo hizo sobre fundos rústicos, a su vez, el uso y disfrute de la cosa es ilimitado, y perpetuo, o por lo menos a plazo muy largo, en la práctica, para más de 100 años. El propietario se desprende, entonces, del ius utendi, del ius fruendi, y conserva para sí, de forma muy limitada el ius abutendi.
Diferencias con el usufructo: La enfiteusis puede confundirse con el usufructo, y para evitar esto, es necesario tener claras las diferencias entre estos tipos de derechos reales: b) Por la duración: el usufructo por ser de carácter per…

LOS COMICIOS POR TRIBUS (Comitia Tributa)

Las asambleas populares o Comicios, integraron de manera esencial la estructura política romana durante la Monarquía y la República, en el sentido que implicaban lo involucrado que estaba el ciudadano con los destinos políticos de la nación o patria romana. El ciudadano romano podía hacerse oir en las Asambleas Populares, fuese en los comicios religiosos (calata), o el primigenio comicio civil  en el que las curias que conformaban las tribus tomaban decisiones relevantes (curiata), o en ese comicio máximo (centuriata) que suplantó las funciones del comicio por curias y que permitió una primera aproximación para la plebe a lo que sería el poder político. Conforme lo dispone Rafael Bernad Mainar, posterior a la aparición de la Ley Hortensia, se generó la necesidad de fusionar al pueblo y a la plebe, y esto es lo que pareció ocurrir con los Comitia Tributa que convivieron con los comicios centuriados; es decir, los orígenes de estas asambleas tienen directa vinculación con las Asambleas…

LA TUTELA JUDICIAL EFECTIVA

Consagrada en nuestra constitución, la tutela judicial efectiva implica la posibilidad que tiene todo venezolano de acceder antes los órganos encargados de la función jurisdiccional para satisfacer sus pretensiones jurídicas, y que sean sometidos a un proceso verdaderamente eficaz. Lastimosamente, la tutela judicial efectiva no se verifica en el país en un porcentaje realmente preocupante. La tutela judicial efectiva se encuentra consagrada en el artículo 26 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que nos habla del acceso a los órganos jurisdiccionales para hacer valer nuestros derechos e intereses (inclusive los colectivos y difusos), y en especial a obtener una pronta decisión. Pero es necesario concebir una ampliación de la tutela judicial efectiva relacionándola con el debido proceso, pues es siempre necesaria la concatenación de un concepto con el otro, por cuanto no son independientes entre sí, sino que comportan una unidad esencial en la labor de administraci…